Ensayos > Una carta que vale su peso en oro.........
Por: Jerónimo Vida Manzano | 01/07/2009
Una carta que vale su peso en oro.........
Adjunto documento, de indudable valor "pedagógico", para reflexionar sobre lo que nuestro sistema educativo está logrando en España. Evidentemente, no todos los alumnos que llegan a la universidad están en las condiciones de Jonatan (nombre ficticio del autor, para preservar, al menos, su intimidad). Sin embargo, una "buena falta de ortografía" es, en muchos casos, lo menos malo a lo que podemos aspirar entre nuestros alumnos.
Como decía aquella célebre actriz del 1, 2 3.... ¿por qué será?..........
La respuesta: tenemos que darla entre todos (y, por supuesto, todas; ya se sabe, el género neutro es uno de los grandes “perdedores” del mencionado sistema).
Archivo adjunto: jpg
Comentarios (1)
-
Por: Carmen M. Hernández Afonso | 29/10/2009 22:39
faltas de ortografía
Hace unos días una profesora me enseñó una carta muy parecida,intentaré adjuntarla en otro momento. Lo curioso es que ante esa carta plagada de faltas´que hacían muy dificil su lectura,acabamos emocionadas. El autor de la carta tiene 16 años y una vida muy complicada. No tiene motivación ante el estudio y muchas dificultades para aclarar su futuro.Pero,encontró una forma de comunicarse.Valoramos la carta como medio de comunicación,pese a todas las carencias que ha tenido a lo largo de su vida y lo poco que le ha aportado la instrucción hasta ahora.Ante todo la carta es un medio de comunicación,como hablar aunque no siempre lo hagamos corrrectamente.
Quizás si como profesores valoraramos lo que se dice,oral y escrito,y tras escuchar ofrec¡iéramos el modelo " la forma" conseguiríamos muchos logros,ésto ante estos casos.
Enseñar a escribir sin faltas de ortografía depende más de como se aborda la lectoescritura: motivación para aprender a leer,ocasiones para comunicar por escrito,de forma significativa...
Cuánto texto vacío se ha propuesto al alumnado durante muchas generaciones de primaria,y de secundaria,nada significativo para el alumno,nada contextualizado.Qué poco interés por lo que el alumno tiene que contarnos y cuánto porque copie mil veces lo que hace mal.
Por otro lado cuántos buenos profesores que durante otras tantas generaciones han ayudado a formarse a grandes escritores.
Creo que él reto está en el alumnado que necesita del profesor/a,no sólo en el que casi aprende solo.




