Ensayos > ¿Cómo superar el agobio ante los exámenes (el trabajo y la vida)?
Por: José Miguel Ponce | 10/06/2010
¿Cómo superar el agobio ante los exámenes (el trabajo y la vida)?
No me va ha dar tiempo…Esto es súper difícil…No lo aprenderé nunca…Son demasiadas páginas...¿Te resultan familiares estas frases?. Son algunas de las que dicen muchos alumnos cuando llegan los exámenes. Se sienten agobiados, sometidos a una presión muy diferente a cualquier época durante el desarrollo de la actividad normal del curso. También los profesores sufrimos esos agobios aunque con con otras características
Entre los principales síntomas del agobio, podemos destacar: nerviosismo, estrés y ansiedad, dormir menos y peor de lo habitual, los conflictos y tensiones que aparecen con frecuencia en las relaciones interpersonales, dificultad para concentrarse o para respetar el orden de prioridades del proyecto personal de vida, etc.
En el blog que tengo con mis alumnos, algunos me han pedido que redactara una entrada para compartir experiencias y ayudarnos entre todos a encontrar algunos remedios para superar esos agobios. Ahora con algunos cambios, lo expongo aquí, por si queréis comentar vuestras experiencias.
El agobio es una situación que puede presentarse con cierta frecuencia en la vida, normalmente cuando se acumulan actividades o problemas a los que no se pueden hacer frente de una manera completa y obtener los resultados que deseamos. Por ejemplo, en determinadas épocas en el trabajo profesional o cuando aparecen circunstancias extraordinarias en nuestra vida. En situaciones de agobio, resulta difícil mantener la serenidad, admitir que las personas no somos multitareas, establecer un orden de prioridades, tratar que lo urgente no nos impida hacer frente a lo importante, etc.
El agobio puede ser provocado por uno mismo o por otras personas. Si buscamos en el diccionario de la Real Academia, nos encontramos que el término agobio significa acción o efecto de agobiar. Es decir, es el resultado de agobiar (del latín gibbus, giba) o imponer a alguien una actividad o esfuerzo excesivos, preocupar gravemente, causar gran sufrimiento. Cuando nos encontramos en una situación de agobio, merece la pena pararse a pensar, reflexionar sobre qué nos pasa y por qué, para aprender a superar estas circunstancias que tanto nos hacen sufrir. Los alumnos (también los profesores) que se agobian tienen una ocasión, que enfocada de modo positivo, puede servir para descubrir las actitudes y capacidades necesarias que han de modificar o desarrollar y fortalecer a lo largo de la vida.
El nivel de agobio y de sus efectos depende de muchos factores. Sin embargo, parece que los más importantes son el tipo de personalidad, actitudes y capacidades de la persona que sufre el agobio y del proyecto personal de vida y profesional de futuro, que determinan los principios y valores, que orientan las decisiones y facilitan las motivaciones de las actividades que se realizan.
La experiencia personal, de amigos y de los alumnos a los que he tratado de ayudar durante mi actividad como profesor universitario, me sugieren algunos consejos para superar las situaciones de agobio:
1) Tener bien definido el proyecto personal de vida y profesional de futuro. Conocer los principios y valores que orientan nuestra vida.
2) Pararse a pensar, reflexionar sobre qué nos pasa y por qué. Aprovechar para conocerse mejor, determinar las causas y los posibles remedios.
3) Conocer las características de nuestra personalidad y concretar objetivos asequibles de mejora.
4) Aceptar con humildad nuestras limitaciones y actuar de modo coherente. En ocasiones hemos de vivir contracorriente.
5) Evitar compararse con otras personas. Cada persona es única e irrepetible, tiene sus virtudes y defectos, etc. Estas comparaciones, pueden dar lugar a plantearse la gestión de la envidia.
6) Concretar la lucha personal en objetivos asequibles, con realismo y de manera positiva. No dejarse arrastrar por la espiral de la queja.
7) Aprender a aceptar resultados que no deseamos. El fracaso no existe.
8) Pedir consejo a otras personas. Preferiblemente a quienes nos conocen mejor o nos quieren. A veces será conveniente acudir al médico.
9) Establecer un plan de vida. Organizar el día de acuerdo con un horario en el que se distribuyan las diferentes actividades. Por ejemplo, concretar el tiempo que dedicaremos al estudio o trabajo, al descanso, las horas de sueño, las relaciones con la familia, amigos, etc.
10) Tener muy claro que descansar no significa no hacer nada, sino cambiar de actividad que requiere menos esfuerzo. Por ejemplo, leer una novela, escuchar nuestra música favorita, pasear o hacer deporte, etc.
Para superar el agobio ante los exámenes (ante, durante y después) he encontrado algunos consejos en una web de psicología y en la web de Universia en un apartado dedicado a los exámenes. Además, es importante no hacer caso de los rumores de los compañeros y de los prejuicios sobre los profesores, las características de los exámenes y criterios de evaluación.
Agradecería comentarios con tus experiencias personales para superar los agobios o comentar lo que te ha sugerido la lectura de estas líneas..
Comentarios (3)
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Por: Jerónimo Vida Manzano | 23/06/2010 09:48
Despacio, Despacio
"Despacio, Despacio. 20 razones para ir más lentos por la vida" es un libro escrito por María Novo, Titular de la Cátedra UNESCO de Educación Ambiental y una de las mujeres que más me impresionan por su trabajo y valía personal. Aconsejo la lectura de este libro, en el que María reflexiona sobre lo que verdaderamente es importante, sobre los valores y retos de nuestro tiempo, sobre los temas que estáis comentando en este magnífico y oportuno Ensayo de José Miguel.
Aprovecho y, también relacionado con María Novo, os informo sobre su proyecto ECOARTE (www.ecoarte.org) con el que María pretende integrar Arte y Ciencia en la interpretación del mundo que nos rodea. Algo que muchos profesores, yo mismo, intentamos hacer desde hace tiempo. Os lo recomiendo, porque los alumnos lo agradecen mucho. Un ejemplo: hablar de contaminación lumínica analizando cuadros de Van Gogh!! Toda una experiencia. -
Por: José Miguel Ponce | 22/06/2010 09:27
Que lo urgente no te impida hacer lo importante
Totalmente de acuerdo contigo Jahel. En la Universidad es frecuente, entre profesores y sobre todo entre los alumnos, encontrarse con personas sin proyecto, sin norte, desorientados. Sin una brújula en las circunstancias difíciles, como el agobio, que nos ayude a rectificar el camino podemos perdernos con facilidad, incluso acabamos sin saber hacia dónde ir o qué hacer. Entre los alumnos, es habitual que predomine el vivir "a tope". Disfrutar lo máximo en cada momento. Tienen miedo a enfrentarse con uno mismo, tomar decisiones, asumir responsabilidades que requieren esfuerzo y sacrificio. Si no ponemos los medios (también las editoriales), el agobio será una situación que les acompañará en su vida personal y profesional.
Como tú dices Jahel, concentrase en lo que se hace y evitar pensamientos y actitudes negativas, es una ayuda para superar o al menos reducir el agobio. Sin embargo, me parece que hay que establecer algunos criterios, que nos orienten a establecer un orden de prioridades. En este sentido, destacaría un criterio claro pero difícil de aplicar: que lo urgente (lo que nos parece urgente), no te impida hacer lo importante. Como me decía un amigo, "lo urgente debe esperar y lo muy urgente tiene que esperar". Hay temas urgentes que se resuelven solos con el tiempo. Muchas gracias Jahel, por tu comentario. -
Por: Jahel Flores | 21/06/2010 11:23
Punto 1
Para mí, sin duda, el punto clave, es el número 1. Si no tienes claro hacia donde vas, no irás a ningún lado. En mi caso personal, me sirve no pensar en consecuencias catastróficas! a veces los nervios te traicionan y tiendes a pensar en lo peor que puede ocurrir, por el contrario, lo mejor es concentrarte en lo que haces, evitar distracciones y ser lo más eficiente posible. Gracias José Miguel.






